jueves, 29 de diciembre de 2011

Fútbol y África


 Publiqué en Facebook, la siguiente reflexión:
Me indigna q1 negocio tan vomitivamente injusto como el fútbol profesional quiera hacer ahora lavado de imagen cn el partido x África.Ni 1€, a este circo.Podemos cambiar
Esta publicación venía motivada porque pasaba por la Plaza S.Agustín de Valencia, un autobús anunciando un partido benéfico en el campo del Valencia CF. En este caso, por una causa en África. El comentario generó buena acogida, pero además un poco de debate que creo que siempre está bien, acerca de que la iniciativa no estaba mal porque era por una buena causa, que podía implicar a gente que normalmente no hace nada y que no había que 'demonizarlo todo'. Como la respuesta se me hacía muy larga para el formato de la red social, decido ponerla aquí.

El tema para mi no es si aporta beneficio o no a la causa que propone la Fundación Kanoute, (sería el colmo que ni tan siquiera eso fuera así) sino como comento en la publicación, el 'lavado de imagen' que es lo que definitivamente me hace supurar indignación por las costuras.

Me explico: De por sí, el fútbol se mueve con unas cifras de ganancias y de deudas completamente inmorales, comparadas con lo que se podría hacer invirtiendo en asuntos de interés común, la parte sobrante de dejar un salario digno a toda la gente del mundillo: mejores salarios de los más necesitad@s, sanidad, educación...
Concreto más, quizá ese salario digno podrían ser 2000€ mensuales para futbolistas y gente del gremio, que ya es más de lo que gana ahora mismo la mayoría de españoles/as. A veces algunos futbolistas argumentan que han de sacar tajada mientras están en activo, porque la vida del futbolista es muy corta. Y yo me río por no llorar. ¿Qué pasa que es que ya no piensas currar más el resto de tu vida? Cuando se acabe el fútbol, a seguir trabajando en otra ocupación, y lo que tenemos que pedir juntos, es que también sea por un salario digno. En todo caso, muchos futbolistas siguen trabajando en el entorno del fútbol una vez cuelgan las botas, sin mayor problema.
Por otro lado, creo que cabría preguntarse incluso por el sobredimensionamiento de este 'tinglado futbolero' y su prioridad frente a otras necesidades diarias.

En todo caso la indignación sube, cuando parte de su salario, además de provenir de la entrada a los estadios, de la publicidad y demás, proviene de cantidades astronómicas que pagan las televisiones públicas por retransmitir los encuentros. Cantidades que pagamos tod@s, queramos o no, vía impuestos. Ni que decir tiene que ese dinero se podría dedicar a que mi hijo Mario no fuera con 24 más a clase, sino con 9 o 14, en su aula de 3 años, o que mi empresa de educación no formal, tuviera más actividades educativas contratadas por la Generalitat Valenciana, por ejemplo.
Bien, hasta aquí sucintamente, porque me parece tan injusto este negocio.

Como digo, lo que ya eleva exponencialmente mi indignación, con este y otros negocios, es cuando se pretende hacer pasar este abuso por legítimo, justo y 'que no pasa nada', con 3 o 4 lavados de cara anuales. Entiendo que Kanoute y su fundación no piensan eso, cuando organizan este evento, pero decididamente si tengo la sensación de que el sentir de jugadores, directivos y gente del mundillo, es de que 'hemos cumplido' ahora ya es lícito lo que 'hacemos', porque 'hemos aportado nuestro granito de arena'. Y lo peor, creo que así se lo acaban haciendo entender a la gente en general, que participa con sus gastos ingentes de tiempo y dinero, en lo que mucha gente entiende que es el 'opio moderno del pueblo', la versión s.XXI, del circo romano.
La ecuación es simple: cuando dedicamos tiempo y dinero a estas cosas dejamos de dedicarlo a otras cosas, entiendo que más justas y sostenibles. Y entiendo también que no es que vayamos precisamente sobrad@s de dedicar tiempo y dinero a causas justas y sostenibles. Es decir, cuando personas, ecosistemas y especies, tengan una vida digna en este Planeta, quizá abra mi mente al fútbol profesional.
Y remarco lo de profesional, porque en sí, el fútbol como deporte me parece una de las más brillantes creaciones humanas. Es apasionante jugarlo, muy entretenido verlo, y muy poderoso como herramienta educativa.

Pero cuando lo convertimos en un más que lucrativo negocio, en mi opinión, la empastramos.

Volvemos al 'Panem et circenses' romano. El PP, pone el 'panem' con su promesa acrítica de empleo, y el 'circenses' el fútbol. Y mientras como contaban en la famosa película 'Gladiator', 'les robaremos su libertad'.


Post relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...